
En esta ocasión y debido a mi exquisito paladar acudí a la Isla de la eterna primavera, invitado por mis jóvenes amigos Murci y Tigris, a probar un vino creado con uva listan negro, ampliamente cosechada en las islas canarias, aunque originaria de castilla, merlot y syrah.
A la cata y maridaje fui acompañado por una ragazza di gambe infinite y largos cabellos, al restaurante Chinyero, el del caballo, que no vi, en Santiago del Teide.
A pesar de ser muy despistado, me alegro mucho de conocer a alguien tanto como yo y en vez de ir a la mencionada población me llevaron a Vilaflor de la Chasna, pueblo mas alto de la isla con 1414 metros, por lo que tuvimos que hacer 52,5 kilometros extra por rutas desconocidas, consecuencia, llegamos a las 19:30 horas. No importó, mayor aventura y mas apetito.
Vayamos al grano, bueno, mejor al vino.
Color picota y lagrima densa, en nariz abundan los olores a regaliz, vainilla y frutos silvestres y clavo y en boca aumentan los sabores
frutales.
Conceptuado en la guía Peñin con 86 puntos en este año la añada del 2013, cosecha calificada de buena en la DO Tacoronte-Acentejo, en el norte de la isla.
Su precio 7,50€ en el restaurante creo recordar 18.
![]() |
CARA DE MAKOKI AL PAGAR LA CUENTA |
De postre tomamos tarta de chocolate y mousse de gofio, ligero y esponjoso y la verdad es que
esperaba un postre pesado y quizá demasiado empalagoso. Pero no, es muy agradable al paladar por su suavidad y textura.
Por último unos cafés y chupito de licor de higo, para mi gusto excesivamente dulce.
Una comida muy divertida en un restaurante de diseño algo obsoleto, pero con ese ambiente canario inconfundible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario